“El rey de la montaña”
11 sep, 2008 | Publicado por Laura Rico Caballo | Categorías: Cine |Director Gonzalo Lopez-Gallego
Guión Javier Gullon
Dir. Artística Peio Villalba
Actores Leonardo Sbaraglia, María Valverde, Pablo Menasanch, Francisco Olmo, Manuel Sánchez Ramos
Duración 90 MIN
SINOPSIS
Conduciendo por una zona laberíntica, Quim se pierde, de repente, alguien le dispara. Lo que parecía un error, se convierte en algo terrorífico: alguien quiere matarle y no sabe por qué. Herido y desorientado, Quim se encuentra con Bea, que también está perdida.
Quim y Bea tienen que huir por el inmenso bosque a pie, desarmados, con frío, perdidos y sin dejar de ser acechados ni un sólo segundo. Si no huyen, mueren.
COMENTARIO
Dirigida por Gonzalo López-Gallego, es la 1º película por encargo de un director, para nada primerizo, pero que esta vez se dedica por completo al público. Protagonizada por Leonardo Sbaraglia y María Valverde “El rey de la montaña” ha sido vendida en todo el mundo a través de Coach 14 a las más prestigiosas distribuidoras como Wild Bunch en Francia (“El Orfanato”, “El laberinto del Fauno”), Optimum en el Reino Unido (“El Orfanato”, “El Laberinto del Fauno”), Kinowelt en Alemania y la Wenstein Company en EE.UU.
En su fase inicial, la película fue seleccionada para participar en el taller de escritura de Oaxaca (México), que cuenta entre sus promotores con el Sundance Film Institute.
La carrera de festivales en los que ha participado empezó en Toronto y siguió con el Cinefest Sudbury (también en Canadá), Sitges (España), Gerardmer (Francia), Miami International Film Festival (USA) y el Denmark Natfilm Festival (Dinamarca). En el pasado Ámsterdam Fantastic Film Festival la película ganó el Melies de Plata. Opta ahora al Meliés de Oro que se entregará el próximo mes de octubre en el Festival Bruselas
.
Perteneciente de pleno derecho al género thriller de supervivencia, está rodada en Soria, Burgos, Segovia y Madrid y consigue convertir lugares como los bosques de Vinuesa y el paisaje de la Laguna Negra, espacios apacibles de ocio, en lugares de pánico y angustia.
El director divide la película en 3 momentos de acción: en la primera parte, más estática, se va viendo lo que pasa dentro de un encuadre y, tras el 1er disparo, la acción comienza a verse como si de una cámara de corresponsal de guerra se tratara. En el 3 er “acto” el guion da un giro y deja de seguir la fórmula clásica para sorprendernos.
Plagado de referencias a videojuegos, parte de su estética está recogida en el tratamiento de la imagen y la acción. Ante la pregunta de si la película representaba una crítica a la violencia desensibilizante de los videojuegos, el director responde que trabajó para que la película quedara abierta a que cada uno sacara sus propias conclusiones, que no pretende criticar la violencia, sino más bien el poco control que tiene los padres sobre los juegos de sus hijos y que no exista una calificación más clara de las edades para las que son adecuados los videojuegos.
Se buscó que el protagonista fuera un tipo normal, para que el espectador tuviera la sensación de que si le ocurría eso al personaje no era por ser de una manera determinada, sino que se veía envuelto en la acción de forma totalmente accidental y que podía haberle pasado a cualquiera. El personaje, al ser colocado en una situación límite en la que su vida peligra, saca su verdadero yo. El actor lo comparaba con las torturas e interrogatorios en Argentina, durante el régimen, en el que, por desgracia, los que callaban acababan muertos.
Rodada en tan solo siete semanas, con frecuencia hubieron de hacerse adaptaciones rápidas para resolver problemas, y esto le ha aportado, según el director, dinamismo y les da a los actores una mayor libertad.
Película de género pero que se salta la fórmula para hacerla siempre impredecible.
Se estrena en salas comerciales el 12 de Septiembre.
NOTA DEL DIRECTOR
Una de las ideas que más me interesan de la película “El Rey de la Montaña” es ver cómo los papeles de los personajes se invierten respecto a lo que estamos acostumbrados: Quím, el protagonista masculino, pasa a ser un personaje indefenso y cobarde, en definitiva más real y cercano, y Bea se convierte en la heroína que resuelve de forma hábil los momentos más peligrosos.
Es un punto de partida muy atractivo para abordar unos personajes porque permite explorar su relación desde una perspectiva diferente a la que estamos acostumbrados, sin caer en estereotipos.
La forma en que vamos descubriendo poco a poco la trama a través de la mirada filtrada del protagonista, me permitía trabajar una puesta en escena coherente con el estado emocional del personaje, siguiéndole en cada momento en su aventura por el bosque con sus miedos y complejos e intentando retratar su evolución a lo largo de la película. De esta manera el espectador tiene la sensación de querer saber más en cada momento y la película no deja de sorprendernos en cada giro.
Precisamente esto es algo que he descubierto al trabajar por primera vez con un guión de género; cómo poder utilizar la fórmula para, introduciendo pequeños cambios a lo largo del guión, conseguir llevar la trama por un camino impredecible. “El Rey de la Montaña” es mi primera película de encargo y he disfrutado y aprendido mucho con el proceso de reescritura con el guionista. Creo que la oportunidad de leer un guión con una mirada objetiva y poder imaginar la película que te gustaría ver, permite aportar muchas más ideas y soluciones que si partieras de un texto propio.
Desde pequeño he sido jugador de video juegos. Soy parte de la generación que los vio nacer y desde entonces he seguido con pasión y admiración su evolución año tras año. Cuando leí el guión por primera vez tuve la sensación de estar jugando a una vieja aventura gráfica, en la que el personaje tiene que decidir constantemente qué quiere hacer y cómo llevarlo a cabo. De alguna forma me di cuenta de cómo la estructura del thriller, en este caso de supervivencia, estaba íntimamente ligada con la narrativa básica de un juego: descubre y decide. Pero los video juegos se han desarrollado hasta tal punto que han generado su propio lenguaje, el cual ya no necesita beber de la cultura cinematográfica y de este nuevo lenguaje se pueden aprender estilos visuales que aportan un elemento nuevo y refrescante en el desarrollo de la puesta en escena.
“El Rey de la Montaña” es una película que habla de diferentes aspectos del ser humano perfectamente reconocibles por la audiencia como pueden ser la cobardía, a la que estamos poco acostumbrados en producciones de género, o el problema de la falta de comunicación, el aislamiento, y la influencia de la sociedad actual mediatizada en las nuevas generaciones. Todo ello oculto tras la acción que se desarrolla en el thriller, en la que la textura propia del paisaje cobra vida como un personaje más, quizá el más peligroso.
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