Bruce Sprinsteen ha grabado el disco que le apetecía, pero quizás no era lo que una parte de sus fans esperaba. Devils & Dust se ha topado con una multitud de opiniones encontradas: hace años que se especula con un "disco de guitarras" del Boss, no fue The Rising y no ha sido este último. Esta vez Bruce regresa con un disco en solitario, con canciones acústicas en las que lo que prima no es la melodía sino las letras; siempre se le ha dado bien contar historias, pero es cierto que estas historias entran mejor con melodías más elaboradas. Springsteen ha contado de nuevo con Brendan O´Brien como productor, que no es capaz de sacarle el mejor partido a las canciones de Springsteen, que en ocasiones satura el sonido con teclados innecesarios.No es el mejor de disco de Springsteen (al contrario de lo que reza la publicidad), ni el mejor para introducirse en su música, ya que como reza su acertado título es una obra polvorienta, que golpea en el rostro y que no entra a la primera escucha (aunque va mejorando con las siguientes), pero no sería justo negarle sus virtudes: Devils & Dust cuenta con estupendas canciones como la que da título al álbum; Long Time Comin´; Black Cowboys, All I´m Thinkin´ About y la maravillosa Maria´s Bed, el mejor corte del disco. Seguiremos esperando el disco de guitarras.
Clara Ochoa



